dimensionamiento efectivo

Reconocimiento facial

Garantiza un acceso rápido, seguro y sin fricciones en tus eventos con nuestra tecnología de vanguardia y sin necesidad de dispositivos especiales

La revolución del acceso y acreditación a los eventos

Para cuaquier evento, el reconocimiento facial ha surgido como una solución innovadora que transforma la experiencia del asistente y la gestión operativa del organizador.

¿Qué es el reconocimiento facial?

Es una tecnología biométrica que utiliza algoritmos de inteligencia artificial para identificar rostros en tiempo real a partir de una base de datos previamente registrada.

En eventos, esto se traduce en asistentes que pueden acreditarse sin contacto físico, sin filas y en pocos segundos, simplemente frente a una cámara.

Beneficios clave en eventos

Reducción de tiempos de ingreso

Se elimina la necesidad de presentar documentos físicos o códigos QR, agilizando el proceso de acceso.

Mayor seguridad

Como el rostro es la identificación, no es posible hacer suplantaciones de personas. Tu rostro, tu acreditación.

Mejor experiencia del asistente

Menos espera, más comodidad y una percepción de innovación tecnológica en tu evento.

Resultados comprobados

40,000+

Personas acreditadas

80%

Reducción en tiempos de ingreso

95%

Precisión en el reconocimiento

<1s

Tiempo promedio de validación

In-contacto-home
Como implementamos la tecnología.

En Incontacto, incorporamos el reconocimiento facial como parte de nuestras soluciones para acreditación, control de acceso y segmentación inteligente en eventos.

Gracias a nuestra experiencia en más de 3,500 eventos presenciales, hemos optimizado esta tecnología para adaptarse a diferentes tipos de público, sedes y formatos.

Lo que nos hace diferentes en el mercado es que nuestra tecnología no necesita dispositivos especiales ni una infraestructura muy robusta en el sitio para poder funcionar, inclusive desde un celular el sistema funciona para identificar los asistentes.

Nuestro sistema no necesita almacenar la foto, lo que hacemos es convertir la imagen en una especie de ‘huella digital facial’, un conjunto de datos únicos que representan las características del rostro. Esta información, que no es una foto sino una versión codificada, se compara mediante inteligencia artificial de manera muy ágil cada vez que se presenta una nueva cara. Así validamos la identidad de manera rápida, segura y eficiente